En estos últimos días se habla mucho (quizá demasiado) del futuro de SEAT, concretamente: de SEAT Sport, la división dedicada a la actividad de competición. Y se habla de que su futuro es, en estos momentos, muy incierto. Tan incierto que con mucha probabilidad verá mermado su contingente de coches en el Campeonato del Mundo de Turismos: en el WTCC. Una noticia, un rumor que hoy me permito comentar sin ese aire irónico que, acertado o no, siemre me caracteriza.
Alguien dijo, hace años, que la economía mundial se puede medir por la longitud de las faldas: la moda de las "mini" faldas se debe interpretar como que estamos pasando un buen momento económico y social; pero, al contrario, si los modistos se empeñana en recuperar la moda de la "maxi" falda –decía no se quién, insisto- esto debe interpretarse como una señal de penuria económica, de preocupación social y de que estamos frente a tiempos difíciles… En base a esta teoría, me he permitido, para alegrar un poco este blog (que ultimamente había perdido cierta morbosidad) aplicar la teoría del largo de las faldas a las tres actividades de mayor relieve mundial: MotoGP, F1 y WRC (Mundial de rallies). Y me he dado cuenta que, en parte, el tipo este, llevaba bastante razón…
En Paris, donde empezó, ha terminado por fin el “pulso” que han estado manteniendo a lo largo de estos últimas semanas Max Mosley, Presidente de la FIA y la FOTA, asociación que aglutina a todos los equipos que componen la actual F1. Bueno, todos no, Indian Force y Williams no pertenecen a esta asociación al haber sido recientemente expulsados. Con ello, en realidad, lo que ha terminado ha sido el enfrentamiento personal entre Mosley y Montezemolo que no solo es el presidente de la FOTA y, como tal, su representante, si no que además es el Presidente de Ferrari y, claro, entre uno y otro las cosas se han ido, digamos, complicando por olvidar ambos – es mi opinión- quienes eran en realidad y a quienes representaban.