Ayer decía, erróneamente, que los test de Jerez, habían sido poco relevantes. Pero la verdad es que, para Kovalainen, sí han sido unas jornadas personalmente interesantes, en las que ha demostrado que ya no solo está muy cerca de Hamilton, sino que también -en muchas ocasiones- consigue ser más rápido que él. Y así, ayer a poco de finalizar la cita de Jerez, esta vez sin viento racheado, se hizo con el mejor tiempo, dejando a muchos boquiabiertos y a otros, supongo que al mismo Hamilton, con la mosca tras la oreja.
Terminaron los test de F1 en el circuito de Jerez. Por fín , ayer, rodaron juntos: Alonso y Hamilton, pero el más rápido fue Webber (Red Bull). Trás él: Rosberg y Nakajima. Por su parte, Alonso se hizo con el cuarto mejor tiempo, Kubika con el quinto y Hamilton detrás suyo. En cuanto al público, no más de cinco mil espectadores, se comportó (como era de esperar, claro) y, como dato anecdótico, hasta un grupo de británicos gibraltareños desplazados al circuito (que no sé yo hasta que punto son británicos de "pura cepa") animaron incansablemente, a Hamilton. O sea: todo volvió a la normalidad en la F1.
Ayer en el circuito de Jerez, donde hasta mañana jueves varios equipos de F1 están realizando el "4º acto de test pre-temporada", Hamilton se anotó el mejor tiempo de la jornada (1.19.102) En esta ocasión, solo De la Rosa se acercó a los tiempos de Hamilton, consigiuiendo un crono de 1.19.287, mientras que Kubica (BMW) con un 1.19.539, fue el tercer mejor piloto de la jornada.
Ayer, Fernando Alonso, volvió a subirse a un RenaultF1. Tras una temporada (nefasta temporada, por cierto) en McLaren, Alonso volvió a ser "mi Alonso": el más rápido de los pilotos presentes en Jerez. Y fue el más rápido con el coche del año pasado, ya que el nuevo -el que disputará el Mundial F1 2008- se presentará en estos próximo días en el circuito de Cheste (Valencia). Durante media jornada, modificó cuatro detalles y consiguió el mejor tiempo del día: así de fácil. Con ello Alonso, no solo se reafirma como un "pedazo de piloto" sino que además deja claro que el monoplaza Renault del 2007, según parece, no era tan "malo" como sugerían Fisichella y Kovalainen.