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El presidente de Ferrari, desde ayer y a través de la prensa italiana, no hace más que intentar sacar hierro, a la desastrosa jornada que vivió su equipo en el pasado G.P. de Singapur. Y lo hace, declarando que circuitos como Singapur no deberían albergar a la F1; que son trazados más propios de un -y cito- "evento ecuestre que de un carrera de F1..." Hombre, entre nosotros, señor Montezemolo, yo lo que haría sería cuestionarme la, digamos: profesionalidad de los miembros de su equipo y no arremeter, gratuitamente, contra un tipo de G.P. -innovador por disputarse de noche- que, muy a pesar suyo, me dá que se repetirá, y no solo en Singapur, sino también en Japón, en China y en Australia. Contrastan estos comentarios, con los de otros equipos. Sin ir más lejos: por ejemplo, los de Renault. Claro, entre el que hace el ridículo (Ferrari) y el que se lo ganó a pulso (el tandem: Alonso - Renault) les separa la distancia que hay entre el éxito y el fracaso. Fracaso, sí, por que entre otras cosas, el lio de Massa en su box, y el error de Raikkonen, le ha regalado a Hamilton casi el campeonato; pero también le ha cedido a McLaren el liderar la clasificación del titulo de constructores. En suma, que los de Ferrari, el domingo, se lucieron... "La manguera". Mientras que la gran mayoría de equipos, para indicarle al piloto que ya puede salir del box, disponen de un operario con una pancarta (llamada "Chupa Chups", por su similitud con la famosa golosina) en Ferrari, no; en Ferrari disponen de un semaforo que colgado frente al piloto y conectado a la boca de la manguera (!joder!, como se puede llegar a complicar lo más sencillo...) cuando la manguera sale del orificio del depósito de combustible del monoplaza, activa una luz verde que es la señal que el piloto recibe para salir zumbando de su box. Cuando, como ocurrió el pasado domingo (otro error de cálculo) llegan los dos monoplazas juntos (primero llegó Massa y detrás suyo, esperando la vez, estaba Raikkonen) este sistema del semáforo automático se desconecta, y la luz verde es manipulada por un operario (lo cual no entiendo, pero es así...) Todo esto, con la consiguiente y rídicula imágen de Massa llevándose la manguera; los mecánicos arrolados (otra vez), Raikkonen llegando; Massa esperando, al fin de la salida de boxes, que alguién le sacara la manguera de la boca del depósito, y la pasividad de los mecánicos que, cuando empezaron a correr hacia el coche de Massa, había perdido más de diez posiciones; todo ello, a mí, me dió una sensación de poca profesionalidad general. Estaría de acuerdo que esto le sucediera a un equipo -con todo el respeto del mundo- de la Copa Clio, pero no lo acepto en un equipo del tamaño de Ferrari. Por tanto, déjese de monsergas, señor Montezemolo: llame a su Director de Personal, y estudien con detalle la posibilidad de expedientar a más de uno. De sus pilotos, hablaré otro dia, por que el tema Raikkonen, en mi humilde opinión, deberían replanteárselo con cierta urgencia.
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