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A lo largo de esta semana, la figura de Antonio Lobato, ex comentarista en Tele5, durante cinco años, de las retransmisiones de F1 y quizá, el inventor de la “alonsomanía”; un personaje que nos “metió” durante muchos sábados y domingos la pasión por la F1 en el salón de nuestra casa. Antonio Lobato, decía, por lo que he podido ver, creo que en La Sexta – su nueva cadena de TV y la que dispondrá en los próximos cuatro años de la exclusividad de los G.P. de F1 en nuestro país - lo está convirtiendo en una especie de “personaje” que, en breve, podrá –Dios no lo quiera- codearse con los “Paquirrin”, los “Jesulin”, los "Faletes" y las “Campanario” de turno. Hombre, seguro que el paso de Lobato (para seguir siendo, lo que es: un comentarista de F1) de Tele5 a La Sexta, habrá costado una “pasta”, pero no creo yo que su nueva cadena tenga que encumbrarle como lo esta haciendo (paseándolo de programa en programa, como si fuera el último ganador de la enésima edición de Gran Hermano) ya que, a mi modo de ver, sigue siendo, sin ningún ánimo de desprecio, un comentarista como otros muchos. Y añadiré: ni es el mejor, ni el que más sabe, ni el que mejor acceso tiene al cerrado mundo de la F1. Me da, no lo conozco personalmente, que Antonio Lobato es buena gente. Su talante, delante de las cámaras, desde que se inició en eso de la F1, desprendía en cada retransmisión: gentileza, discreción, comedimiento y, sutilmente, incluso cierto punto de benevolente ironía que divertía a la vez que entretenía. Y eso, dirigido a una audiencia habida de acontecimientos que se puedan nacionalizar (y lo digo solo en el sentido de hacer patria) los éxitos de un asturiano como Fernando Alonso, el macro seguimiento de la F1 en Tele5 y el ya comentado talante de Antonio Lobato (que no de Gonzalo Serrano...) lograron –no hay duda- una simpatía generalizada hacia una especialidad -la F1- que antes de Alonso, Tele5 y Lobato, pocos, por no decir casi nadie, seguía con la atención (audiencias millonarias) de estos últimos años. Atención, añado, que se confirmó este interés incluso en Cataluña, donde muchos seguían las carreras de F1 también a través de Tele5, pudiéndolo hacer por medio de la cadena autonómica TV3... Antonio Lobato ha hecho mucho por Alonso, y Alonso mucho por Lobato. Y, por ende, por Tele5. Y esto me parece bien: “yo te doy, y tú me das… y todos salimos ganando…” Hasta aquí perfecto. Insisto, Antonio Lobato le dio a la F1 unos contenidos fáciles de entender para una audiencia tan numerosa como igorante, un público que no tenía ni idea de F1 o de coches de carreras, y que a la vez les entretenía a la hora del aperitivo durante muchos sábados y domingos. Lo que es de agradecer. Pero... Pero ahora la realidad es que Antonio Lobato sigue seindo solo eso: un comentarista con 5 años de experiencia, lo cual no es óbice para que su nueva cadena le “exprima” o lo presente como el "Gurú", el "Santón" de la F1, por que -entre nosotros- no lo es. Jamás alardeo de mi pasado profesional -entre otras cosas, por que me pagaban por lo hacía- pero en esta ocasión sí que le recomendaría a Antonio Lobato – aparte de que no se deje confundir – que tras cinco años por los “paddock”, “pit lane” y “boxes” (perdón: ahora les llaman a los "boxes", garajes) de medio mundo, emplee este periodo invernal para dominar el imprescindible y necesario inglés de la F1. Fernando Alonso, cuando llegó a la F1, no hablaba ni media palabra de inglés. En unos pocos meses, dos como mucho, me sorprendió oírle hablando en un inglés correcto y en un italiano más que consistente. Lobato debe hacer lo mismo, sino –créeme por que yo también estuve “empleado” en la F1 durante un par de temporadas- lo va a tener difícil, muy difícil. A no ser, claro, que la idea de retransmitir el Mundial de F1 para La Sexta, sea como lo que hacían en Tele5: que en ciertos momentos se les notaba un cierto tono, digamos: verbenero... No, no soy un "integrista de la F1". La F1, como muchos otros eventos deportivos, no es más que un espectáculo, con rasgos muy peculiares en el que se combinan elementos tan dispares como: pilotaje al límite, riesgo, "prensa rosa", tecnología de última generación, "fantasmeo", glamour , divertimento y espectáculo. Por ello, tras la herencia de Tele5, solo pido que La Sexta utilice estos elementos, los combine, "haga patria" con Alonso (que tambien de eso se trata...), pero que a la vez me comenten lo que no sé y que, a lo mejor, incluso me interesa. Vamos, que le den un aire como de: enseñar deleitando... Antonio Lobato es capaz de hacerlo, pero, además, Josep Lluis Merlos sabe muy bien de lo que hablo.
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