Entre el posible divorcio de Ecclestone (que ya me dirás que leches me importa a mí) y los comentarios, por parte de los “entendidos de toda la vida”, sobre la validez o no de los reglamentos para el próximo año; yo que me las prometía muy felices, he de decir que no me han dado respiro a lo largo de ayer y hoy, para fumarme un puro con tranquilidad (no fumo, pero un puro en un ambiente como el de la F1, denota estilo, incluso poderío si, como es mi caso, pocos o nadie, saben quién soy yo en realidad… o sea: nadie)
Pocas serpentinas de colores... veremos en la F1 a lo largo de estos próximos meses. Según me cuentan, firmas patrocinadoras como: ING y, quizá también, Mutua Madrileña (Renault); Credit Suisse, (BMW Sauber), RBS Royal -Bank of Scotland- (Williams), Panasonic… (Toyota), entre otras de menos calibre, podrían, si es que no lo han hecho ya, cancelar la renovación de sus contratos de patrocinio en sus respectivos equipos de F1 por nuevos, digamos: “replanteamientos estructurales en sus inversiones de futuro”.
Poco que decir de la segunda jornada de test que se celebró ayer en el circuito de Montmelo. La lluvia, insistente durante toda la jornada, hizo que la mayoría de equipos presentes se "escondieran" en sus boxes, o dieran pocas, muy pocas vueltas a un circuito húmedo, resbaladizo y crítico en ciertas secciones. Para evitar riesgos, McLaren (Hamilton y De la Rosa) ni se subieron a los coches. Massa (Ferrari) fue el más rápido de la jornada.
Pues así es: el patio de la F1, anda revuelto... Quiero aclarar que se trata del "patio de los británicos", claro. Te acordarás que el pasado fin de semana, en el circuito de Catalunya (el de Barcelona, antes llamado Montmelo) ya comenté que unos pocos (muy pocos) "pseudo-aficionados"; energúmenos al fin y al cabo, se cebaron en Hamilton. Bueno, hasta aquí, poco más que decir. Cosas que pasan. Pero ahora resulta que el, digamos: ministro del deporte británico, que es el Sr. Sutcliffe, ha comentado a la prensa de su país que se pondrá en contacto ( si es que no lo ha hecho ya) con el Secretario para los deportes español, con el ánimo de protestar por el trato recibido por el piloto de McLaren, Lewis Hamilton en el circuito de Barcelona. Que cosas, ¿verdad?
Terminaron las jornadas de pruebas en el circuito de Catalunya (en Montmelo, vamos) y terminaron con unos Renault -particularmente el de Fernando Alonso- muy cerca de los McLaren, o sea: de Hamilton y Kovalainen. Y todos contentos. Bueno, todos menos: Hamilton, ofendido por el público que lo abucheaba en cuanto podía y el equipo Vodafone-McLaren, por lo mismo; solicitando incluso a los responsables del circuito que pusieran fin a esa desagradable situación, que se inició el viernes, se consolidó el sábado y, aunque menos, prosiguió durante la jornada del domingo, hasta que llegó la lluvia, y quién más quién menos, optó por hacer las maletas e irse.
En estas tres jornadas de test que están celebrando todos los equipos de F1 -a excepción de Ferrari- en el circuito de Barcelona (o de Montmelo, o "Circuit de Catalunya": que cada uno se quede con el nombre que le dé la gana) el centro de atención mediático no son los tiempos que se están consiguiendo -muy modestos de momento- sino que la atracción general y del numeroso público (casi 25.000 espectadores) que tanto el viernes, como ayer sábado, se dieron cita en este trazado, se centra unica y exclusivamente en "hacerle la vida imposible" al "cahavalín" Lewis Hamilton.